{"id":106,"date":"2022-01-28T10:07:34","date_gmt":"2022-01-28T01:07:34","guid":{"rendered":"http:\/\/peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/?p=106"},"modified":"2022-04-05T14:35:06","modified_gmt":"2022-04-05T05:35:06","slug":"%e3%83%8f%e3%83%b3%e3%82%b0%e3%83%aa%e3%83%bc%e7%b2%be%e7%a5%9e%e3%81%a7%e6%ad%a9%e3%82%93%e3%81%a7%e3%81%8d%e3%81%9f%e6%88%a6%e5%be%8c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/archive\/106\/","title":{"rendered":"Mi experiencia de posguerra: vivir con el esp\u00edritu del hambre"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p>Evacuaci\u00f3n a Yanbaru<\/p>\n<p>Mi padre fue llamado a filas para servir en las Fuerzas de Defensa en torno al mes de octubre de 1944. Yo estudiaba el tercer curso en una escuela nacional de primaria. En casa ten\u00edamos un carruaje y dos caballos. A menudo, acompa\u00f1aba a mi padre en el carruaje e \u00edbamos a nuestro huerto. Ve\u00eda c\u00f3mo trabajaba y a veces le ayudaba un poco. Todav\u00eda tengo buenos recuerdos de aquellos d\u00edas. Entonces, comenz\u00f3 el entrenamiento para la evacuaci\u00f3n y la vida en el refugio. El refugio era conocido como Amanzou Gama (cueva) y estaba a unos 3 kil\u00f3metros de nuestra casa en Odo, Itoman. Unas 200 personas de nuestra aldea fueron evacuadas all\u00ed.<\/p>\n<p>El 24 de marzo, recibimos un aviso que nos ped\u00eda que evacu\u00e1ramos a Yanbaru (norte de Okinawa) ese mismo d\u00eda porque iba a haber un bombardeo naval. No recuerdo exactamente de d\u00f3nde vino la orden. A eso de las 9 de la noche del 24, huimos a pie hacia Yanbaru cargando el equipaje y otros enseres a la espalda. Nos salvamos porque pudimos huir. \u00c9ramos siete. Mi madre, yo con mis cuatro hermanos y mi abuela por parte de madre. Los que evacuamos nos dirigimos a un peque\u00f1o monte en Afuso Nakama, en la aldea de Onna. El lugar estaba preparado para acoger a refugiados. Durante el d\u00eda, nos ocult\u00e1bamos a un lado de la carretera para evitar que nos alcanzaran los bombardeos navales. Pasadas las 9 de la noche, nos dirig\u00edamos a la zona de evacuaci\u00f3n. Tardamos cuatro d\u00edas y tres noches a pie. Para cuando llegamos, ten\u00eda los pies hinchados y en muy mal estado.<\/p>\n<p>De la evacuaci\u00f3n al internamiento<\/p>\n<p>El sitio donde nos internaron tambi\u00e9n estabaen Afuso Nakama, en la aldea de Onna. Tres soldados estadounidenses armados vinieron en misi\u00f3n de inspecci\u00f3n. Por aquel entonces, permaneciamos en una choza de evacuaci\u00f3n. Las mujeres y las madres ten\u00edan treinta o cuarenta y tantos a\u00f1os, y eran j\u00f3venes y guapas, y nos hab\u00edan dicho que<br \/>\nlos estadounidenses las violar\u00edan. Entonces, se embadurnaban los rostros de negro con holl\u00edn de macetas llamado Nabinuhingu y permanecian despeinadas para parecer m\u00e1s viejas a proposito y cargaban ni\u00f1os en sus espaldas o brazos Hicieron que se sentaran todos los ni\u00f1os frente a la choza. Un d\u00eda, unos soldados estadounidenses se acercaron a nuestra choza apunt\u00e1ndonos con sus fusiles. Entonces, de repente, nos ofrecieron caramelos y los ni\u00f1os nos peleabamos por los caramelos. Los ni\u00f1os estaban contentos pero alguien dijo desde el fondo de la choza: \u00abEst\u00e1n envenenados. Est\u00e1n repartiendo caramelos envenenados para mataros. \u00a1No os los com\u00e1is!\u00bb Los ni\u00f1os se quedaron estupefactos y se apresuraron a tirar todos los caramelos. Uno de los soldados estadounidenses que sab\u00eda nuestro idioma dijo: \u00abNo pasa nada\u00bb, y se comi\u00f3 un caramelo frente a nosotros. Nos dijeron: \u00abHay agua y comida en abundancia, as\u00ed que no os preocup\u00e9is\u00bb. y diciendo asi ofrecieron a los ni\u00f1os un mont\u00f3n de caramelos.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, cuatro o cinco soldados estadounidenses regresaron y nos hicieron prisioneros de guerra. En vez de cuerda o soga, utilizaron hierba de las Pampas trenzada para formar una cuerda larga. Estaban atadas en intervalos de unos dos metros, y estaban conectadas con una granada de mano. Nos dijeron que no toc\u00e1semos las granadas porque eran peligrosas, y que no deberiamos intentar de huir Caminamos hasta una zona abierta al pie de la monta\u00f1a. Tardamos alrededor de una hora, ya que bajamos lentamente la monta\u00f1a. Nos hicieron sentar en aquel espacio abierto y nos rociaron con DDT (insecticida) que ven\u00eda en forma de polvo blanco. Los chicos se desnudaron de cintura para arriba y fueron rociados con DDT desde la cabeza hacia abajo. Las chicas ten\u00edan el pelo infestado de piojos, as\u00ed que nos desinfectaron todo el cabello con DDT. Nos quitaron todos los objetos afilados que ten\u00edamos y nos subieron en camiones.<\/p>\n<p>Vida en el campo de internamiento de Ishikawa<\/p>\n<p>Nos llevaron al campo de internamiento de Ishikawa. El campo de internamiento de Ishikawa era enorme. Estaba rodeado por todas partes de una red de alambre hecha con barasen (alambre de espino). Hab\u00eda filas de tiendas de campa\u00f1a. Las tiendas no estaban asignadas a cada familia. No hab\u00eda ninguna lona sobre el suelo para acostarse y era puro suelo embarrado Era suficiente para protegerse de la lluvia. Pusieron a dos o tres familias en una sola tienda de campa\u00f1a. El suelo dentro de la tienda estaba sucio por el barro. No nos pod\u00edamos sentar en el suelo porque no hab\u00eda lona ni nada con qu\u00e9 cubrirlo. Cortamos paja y la colocamos en el suelo. As\u00ed pudimos establecernos all\u00ed durante un tiempo.<\/p>\n<p>Entonces nos reunieron y nos dieron raciones y otros suministros. Despu\u00e9s de la guerra, supe que lo que nos daban eran raciones de combate para los soldados estadounidenses. Las raciones estaban enlatadas y contenian todo tipo de cosas adentro Cosas como leche en polvo e, incluso, queso. No ten\u00edamos recipientes, as\u00ed que cog\u00edamos la comida con las manos y nos llev\u00e1bamos todo lo que pod\u00edamos antes de regresar a nuestras tiendas.<\/p>\n<p>Por aquel entonces, los ni\u00f1os eran muy considerados con sus padres. Los estudiantes de secundaria eran los que trabajaban m\u00e1s duro. Despu\u00e9s de recibir sus raciones, los chicos llevaban las raciones a sus mayores y a sus madres, y volvian a formarse en la cola para conseguir m\u00e1s raciones. Parec\u00eda que cuidaban de sus familias sustituyendo a sus padres.<\/p>\n<p>Regreso a casa desde los campos<\/p>\n<p>Nos trasladaron del campo de internamiento de Ishikawa al de la playa de Nashiro en Itoman. En Ishikawa, estuvimos un a\u00f1o m\u00e1s o menos; y permanecimos en Nashiro por casi medio a\u00f1o Despu\u00e9s, nos reubicaron en Komesu\/Odo. A la tercera reubicaci\u00f3n, regresamos a mi aldea. En la casa no solo viv\u00eda con mi familia, sino con otras tres familias. Construimos unidades habitacionales llamadas \u00abdos por cuatro\u00bb y vivian tres familias en cada vivienda Todas las casas de mi aldea hab\u00edan sido completamente destruidas Las viviendas b\u00e1sicas 2&#215;4 (\u00abdos por cuatro\u00bb) se construyeron poco a poco, una aqu\u00ed y otra all\u00ed. Esperamos en la playa de Nashiro hasta que terminaron las viviendas b\u00e1sicas. Tan pronto como estuvieron disponibles, se decidi\u00f3 qui\u00e9n se establecer\u00eda despu\u00e9s, y a las familias que les tocaba, la habitaban.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hab\u00eda un vertedero del ej\u00e9rcito estadounidense cerca de nuestro asentamiento. Cuando tiraban la basura, corr\u00edamos hacia all\u00ed para recoger las mantas desechadas, uniformes militares y restos de paraca\u00eddas. Tra\u00edamos a casa lo que recuper\u00e1bamos como \u00abtrofeos de guerra\u00bb. Entre la basura, tambi\u00e9n hab\u00eda latas con restos de comida. Nos llev\u00e1bamos de vuelta cualquier cosa comestible, a\u00f1ad\u00edamos verduras y nos lo com\u00edamos todo.<\/p>\n<p>Vida escolar tras la guerra<\/p>\n<p>Estudi\u00e1bamos en una aula miserable, en un suelo sucio con hojalata y paja. No hab\u00eda escritorios ni pizarra, y simplemente escrib\u00edamos en el suelo lo que el profesor nos iba diciendo. El edificio de la escuela era un barrac\u00f3n Quonset del ej\u00e9rcito estadounidense. El techo del Quonset era redondo. Como hab\u00eda muchos ni\u00f1os, no todos cab\u00edan dentro. As\u00ed que algunas clases se impart\u00edan fuera, debajo de un \u00e1rbol. Como no ten\u00edamos sillas, busc\u00e1bamos tejas y piedras planas y nos sentabamos sobre ellas para estudiar El profesor de arte nos dec\u00eda que pint\u00e1ramos la imagen del \u00e1rbol bajo el que nos sent\u00e1bamos. As\u00ed eran nuestras clases al aire libre. Los l\u00e1pices fueron finalmente incluidos en las raciones, y los profesores los repart\u00edan a los estudiantes. No ten\u00edamos papel blanco y sol\u00edamos cortar papel de cart\u00f3n marr\u00f3n claro que utiliz\u00e1bamos como cuadernos.<\/p>\n<p>Fuimos a la Escuela Secundaria de Miwa y tuvimos clases por primera vez Pero no ten\u00edamos libros de texto. El profesor de m\u00fasica se esforz\u00f3 mucho por ense\u00f1arnos y hab\u00eda una clase de hacer dibujos Al principio, no ten\u00edamos clase de japon\u00e9s, pero el sistema se organiz\u00f3 poco a poco y m\u00e1s tarde recibimos libros de texto. Despu\u00e9s, tambi\u00e9n se repartieron cuadernos. Pocos profesores de la escuela ten\u00edan una titulaci\u00f3n para dar clase. El profesor de matem\u00e1ticas ense\u00f1aba japon\u00e9s y otros temas al igual Durante el tiempo que fuimos a la Escuela Secundaria de Miwa siempre ten\u00edamos hambre. Para el almuerzo, solo ten\u00edamos patatas dulces.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, de camino a casa desde la escuela alguien dijo que hab\u00eda muchos tomates cerca de la Torre Conmemorativa Konpaku. Cuatro o cinco de nosotros decidimos ir y coger algunos. Hab\u00eda tomates maduros creciendo all\u00ed, y todos estaban desesperados por comer uno Dos o tres d\u00edas despu\u00e9s, le habl\u00e9 de los tomates a mi madre. Dijo: \u00abEst\u00e1n tan maduros porque hay tres cad\u00e1veres enterrados en el suelo\u00bb. Me ense\u00f1\u00f3 que los cad\u00e1veres fertilizaban el suelo y los hac\u00edan crecer. Eso me asust\u00f3 y, despu\u00e9s de eso, no regres\u00e9 a buscar tomates. Los restos humanos fueron desenterrados y enterrados apropiadamente en la Torre Conmemorativa Konpaku.<\/p>\n<p>Del bachillerato a la universidad<\/p>\n<p>En aquellos d\u00edas, era impensable que una mujer estudiase el bachillerato. Yo fui la primera mujer del asentamiento de Odo que estudi\u00f3 el bachillerato. Hab\u00eda hombres en el mismo asentamiento, pero se dedicaban a la agricultura. Las mujeres ayudaban con el trabajo militar para ganar dinero o ayudaban a sus familias. Yo no ten\u00eda esa devoci\u00f3n por mis padres. Era bastante peque\u00f1a y no ten\u00eda mucha fuerza f\u00edsica como para ser \u00fatil en el campo.<\/p>\n<p>Por aquel entonces, el se\u00f1or Touroku Oshiro era profesor en la escuela secundaria y se encargaba de ayudar a los estudiantes a llegar al bachillerato. El se\u00f1or Oshiro ven\u00eda a las aldeas por la noche y visitaba las casas de los estudiantes que estaban en la edad de estudiar el bachillerato. Convenc\u00eda con entusiasmo a los padres para que permitiesen a sus hijos estudiar el bachillerato. Gracias al esfuerzo del profesor, mi madre me dijo: \u00abNo sirves para el trabajo en el campo, as\u00ed que haz caso al profesor y estudia el bachillerato\u00bb. Y entonces fui a estudiar el bachillerato. Todo el mundo me dec\u00eda que no era \u00ableal a mis padres\u00bb.Sufr\u00ed mucho. Estudiar el bachillerato y luego ir a la universidad era un lujo. Era demasiado. Decid\u00ed trabajar para pagar la matr\u00edcula de la universidad. Lavaba las camisas de cuatro profesores de la universidad y limpiaba 3 salas de clases As\u00ed gan\u00e9 el dinero para la escuela. Pude mantenerme a m\u00ed misma.<\/p>\n<p>Me convert\u00ed en maestra tras graduarme en la universidad<\/p>\n<p>El programa de formaci\u00f3n del profesorado para educaci\u00f3n f\u00edsica femenina dur\u00f3 dos a\u00f1os y podia conseguir empleo inmediatamente si lo necesitaba. Consegu\u00ed un empleo en la Escuela Secundaria de Miwa.<\/p>\n<p>Un mensaje para los j\u00f3venes<\/p>\n<p>Sobrevivimos a tiempos dif\u00edciles, y ahora vivimos en lo que podemos llamar \u00abbuenos tiempos\u00bb. Nos llamaban Kanpo-nu-kue-nukusaa (restos de los bombardeos navales). \u00c9ramos pesimistas, pero con el sentido del aprecio y la perseverancia y un esp\u00edritu con muchas ganas creo que puedo continuar viviendo hasta que cumpla 100 a\u00f1os. Lo que quiero decir a los j\u00f3venes es que no puede repetirse otra guerra si queremos mantener una vida plena y hacer que dure para siempre.<\/p>\n<hr \/>\n<p>Michiko Uehara se convirti\u00f3 en profesora de secundaria y bachillerato, y dedic\u00f3 su tiempo a actividades de educaci\u00f3n social y para la paz. Tras jubilarse, continu\u00f3 contando la verdadera historia de la batalla de Okinawa como \u00abcuentacuentos\u00bb.<\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evacuaci\u00f3n a Yanbaru Mi padre fue llamado a filas para servir en las Fuerzas de Defensa en torno al mes de oct [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-106","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-archive"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=106"}],"version-history":[{"count":28,"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":826,"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106\/revisions\/826"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}