{"id":132,"date":"2022-01-28T14:42:18","date_gmt":"2022-01-28T05:42:18","guid":{"rendered":"http:\/\/peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/?p=132"},"modified":"2022-05-11T11:59:49","modified_gmt":"2022-05-11T02:59:49","slug":"%e4%b8%8e%e9%82%a3%e5%9b%bd%e3%81%ae%e5%a5%bd%e6%99%af%e6%b0%97%e6%99%82%e4%bb%a3%e3%81%a8%e7%a7%81","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/archive\/132\/","title":{"rendered":"La vida durante la \u00e9poca del auge de Yonaguni"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p>Ataques a\u00e9reos en Yonaguni<\/p>\n<p>Mi padre muri\u00f3 cuando yo era una ni\u00f1a peque\u00f1a. Con tres hijas a su cargo, la vida era muy dif\u00edcil para mi madre. Cuando ella era joven, trabaj\u00f3 en Taiw\u00e1n como empleada dom\u00e9stica. Le dieron trabajo de cocinera en una tienda de kimonos. Sin embargo, su empleador le dijo que dejase de cocinar y se convirtiese en costurera. Creo que era buena con las manos porque pod\u00eda coser haoris y hakamas (ropa formal tradicional japonesa). Aprendi\u00f3 t\u00e9cnicas de confecci\u00f3n japonesas y regres\u00f3 a Yonaguni. Como la vida en ese entonces no era tan lujosa, solo ten\u00eda trabajos de costura para ocasiones especiales como A\u00f1o Nuevo y Bodas, y normalmente se ganaba el sustento tejiendo.<\/p>\n<p>Yo estaba en el cuarto a\u00f1o de primaria cuando empez\u00f3 la guerra. En clase, de repente, escuchamos un sonido alto y explosivo. Un avi\u00f3n militar estadounidense volaba sobre la escuela a baja altura. Volaba hacia la parte occidental de esta isla. Por aquel entonces, hab\u00eda una f\u00e1brica de bonito seco en esa direcci\u00f3n, en Kubura. La f\u00e1brica ten\u00eda una chimenea alta y quiz\u00e1s confundi\u00e9ndola con una f\u00e1brica militar, los estadounidenses lanzaron bombas incendiarias en esa zona. La aldea de Kubura estall\u00f3 en llamas. Fue horrible para todos.<\/p>\n<p>Yo ten\u00eda 13 a\u00f1os por aquel entonces. En aquella \u00e9poca, la gente ten\u00eda la costumbre de de celebrar los 13 y los 25 a\u00f1os para chicas que viv\u00edan en casa, y que a\u00fan no se hab\u00edan casado. Un d\u00eda, mi madre prepar\u00f3 arroz cocido con frijoles rojos y otras delicias, y toda la familia se reuni\u00f3 alrededor de la mesa. Le pregunt\u00e9 qu\u00e9 pasaba y me dijo que era para celebrar mis 13 a\u00f1os. Mientras com\u00edamos, comenz\u00f3 un ataque a\u00e9reo. Comimos tomando precauciones. Cubrimos las l\u00e1mparas para que la luz no fuera visible y pusimos tatamis para evitar heridas por cualquier explosi\u00f3n. Un miembro de la brigada grit\u00f3: \u201c\u00a1Ataque a\u00e9reo! \u00a1Llega un ataque a\u00e9reo!\u201dy nos inst\u00f3 a huir a un refugio antia\u00e9reo. Todos a nuestro alrededor entraron en p\u00e1nico. Mi madre recogi\u00f3 toda la comida sobrante que hab\u00eda preparado, la meti\u00f3 en una cesta y tratamos de huir, pero no pudimos escapar a a ning\u00fan lado. \u00c9ramos una familia compuesta s\u00f3lo por mujeres con una madre soltera y no hab\u00edamos podido cavar un refugio antia\u00e9reo en casa. Solo pusimos los tatamis en vertical y nos agachamos entre ellos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, todo el mundo se fue de Sonai y huyeron a un refugio. Nosotras hicimos lo mismo. Nos refugiamos en el establo de un familiar. Cortamos hierba de pampas y plantas rastreras (hojas de patatas dulces), y las esparcimos sobre los excrementos de las vacas. Tambi\u00e9n pusimos unas esteras encima y logramos pasar unos d\u00edas all\u00ed. Era dif\u00edcil caminar sobre las esteras, normalmente hubiera sido maloliente y desagradable, pero el miedo y el cansancio superaron ese olor, que no nos molestaba ni para comer.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n alimentaria durante la guerra<\/p>\n<p>Las patatas dulces eran la comida b\u00e1sica durante la guerra. Est\u00e1bamos bien siempre y cuando pod\u00edamos comer patatas dulces. Pudimos cultivar patatas dulces en el huerto, pero no hab\u00edan otros alimentos. Incluso si quer\u00edamos comprar otros alimentos, no pod\u00edamos. Como los pesticidas no se usaban en ese entonces, cuando llov\u00eda aparec\u00edan muchos caracoles bajo los \u00e1rboles y en plantas rastreras en los bordes de los campos. Recog\u00edamos los caracoles, nos llev\u00e1bamos muchos a casa y los pon\u00edamos en los caldos. Comimos cualquier hierba silvestre que se pudiera comer. Ayudamos a nuestra madre a cultivar patatas dulces y generar comida para lograr sobrevivir. Las personas que viv\u00edan cerca de nuestro refugio nos tra\u00edan cosas de las que carec\u00edamos, y gracias a esa ayuda pudimos sobrellevar esos tiempos.<\/p>\n<p>Ingreso a una escuela de formaci\u00f3n profesional<\/p>\n<p>Tras el fin de la guerra, mi madre era la \u00fanica que trabajaba. Como tengo dos hermanas menores y soy la hija mayor, cuando termin\u00e9 el sexto curso de primaria,mi madre me pidi\u00f3 que empezara a trabajar para la familia. Yo ve\u00eda que ella trabajaba muy duro, as\u00ed que no pude oponerme a ello. Pasado un tiempo, se cre\u00f3 una escuela de formaci\u00f3n profesional en lo que ahora es el lugar de un antiguo aer\u00f3dromo. Le dije a mi madre que deseaba asistir a esa escuela durante dos a\u00f1os, y abandon\u00e9 el hogar con l\u00e1grimas en los ojos, para ingresar a la escuela.<\/p>\n<p>Trabajo de confecci\u00f3n y la era del auge<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de graduarme de la escuela de formaci\u00f3n profesional, me matricul\u00e9 en la escuela de confecci\u00f3n en Sonai. Sent\u00ed que deb\u00eda hacer mi mejor esfuerzo para aprender confecci\u00f3n y ayudar a sostener a mi familia. Gracias a que aprend\u00ed confecci\u00f3n de forma r\u00e1pida y tambi\u00e9n por mi experiencia como costurera, establec\u00ed mi propio negocio y empec\u00e9 a trabajar como modista en Sonai. Cos\u00eda pedidos que ven\u00edan de varios lugares.<\/p>\n<p>Por aquel entonces, llegaban distintos tejidos desde Taiw\u00e1n a Kubura. Los restaurantes tambi\u00e9n estaban en auge, con alrededor de 60 establecimientos. Tambi\u00e9n empezaron a llegar muchos pedidos de Kubura. Cuando ten\u00eda 20 a\u00f1os, me mud\u00e9 a Kubura y continu\u00e9 trabajando como modista. Fue una era realmente grandiosa y pr\u00f3spera. Hab\u00eda tantos puestos de comida alrededor de lo que hoy es el muelle que casi no hab\u00eda sitio para caminar. Dado que Kubura estaba en auge, la gente ven\u00eda desde Sonai para vender tortas de arroz y tofu. No hab\u00eda autobuses, as\u00ed que caminaban cargando y vendiendo sus mercanc\u00edas. Los pescaderos pon\u00edan sus capturas en un recipiente llamado \u00abachi-ru\u00bb, y la equilibraban en la cabeza mientras caminaban intentando conseguir venderlas. La distancia entre Sonai y Kubura era de aproximadamente ocho kil\u00f3metros. Las carreteras estaban en malas condiciones. Cuando llov\u00eda, se volv\u00edan fangosas. En aquella \u00e9poca, para ir a Kubura se necesitaba un caballo.<\/p>\n<p>La econom\u00eda creci\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s de la guerra, y yo ten\u00eda a una persona de Taiw\u00e1n viviendo en mi casa. Llegaban de Taiw\u00e1n varios productos locales, y productos en cajas como alimentos, uniformes del ej\u00e9rcito de los EE.UU. eran enviados desde la isla principal de Okinawa. Yo no entend\u00eda muy bien los contenidos de aquellas cajas, pero la gente los intercambiaba por otras mercanc\u00edas y eran enviadas de vuelta a Taiw\u00e1n y Okinawa. La gente de la isla principal tra\u00eda mercanc\u00edas taiwanesas a Naha. Eso es lo que dec\u00eda la gente. Muchas personas comerciaban para conseguir mercanc\u00edas taiwanesas, como cosm\u00e9ticos y tejidos, y las tra\u00edan de vuelta a la isla Yonaguni. Hab\u00eda mucha gente mayor que yo haciendo esto.<\/p>\n<p>Los muelles del puerto de Kubura no eran tan profundos, y los barcos no pod\u00edan entrar durante la marea baja. Deten\u00edan los barcos en alta mar y el cargamento se llevaba al puerto utilizando botes llamados \u00absamp\u00e1n\u00bb. Esto significaba que se necesitaban trabajadores para transportar las mercanc\u00edas. Mucha gente vino a Kubura por la demanda que hab\u00eda para transportar mercanc\u00edas. Los huevos se apilaban en los patios, y se dec\u00eda que la econom\u00eda iba tan bien que incluso las gallinas no necesitaban comer los granos de arroz ca\u00eddos. Entraron muchas frutas de Taiw\u00e1n, y estaba viviendo una vida buena. Los hombres ganaban dinero durante el d\u00eda, y com\u00edan y beb\u00edan en bares por la noche. Ya no est\u00e1 all\u00ed, pero por aquel entonces, hab\u00eda un refugio antia\u00e9reo subterr\u00e1neo y debajo de ese refugio, hab\u00eda un bar. Me preguntaba c\u00f3mo se construy\u00f3 ese bar, pero hab\u00eda bares en diversos lugares como ese. Hab\u00eda unos 60 bares en toda la aldea de Kubura. Las cosas realmente iban bien.<\/p>\n<p>La t\u00eda de un familiar me trajo a Kubura. Como hac\u00edan falta costureras en Kubura, me mud\u00e9 all\u00ed, a la casa de un familiar. Un d\u00eda, un cliente me trajo una tela con la promesa de pagarme el doble si terminaba de costurarla esa misma noche. As\u00ed de bien iban las cosas. Estaba muy ocupada con pedidos de este tipo. No ten\u00eda tiempo ni para dormir. No pod\u00eda terminar el trabajo a tiempo por m\u00ed misma, as\u00ed que compr\u00e9 m\u00e1s m\u00e1quinas de coser y contrat\u00e9 a una ayudante. Por aquel entonces, la electricidad solo estaba disponible hasta las 10 de la noche. Despu\u00e9s de eso, ten\u00edamos que trabajar con una l\u00e1mpara. Creo que la compa\u00f1\u00eda el\u00e9ctrica experimentaba cortes de luz por aquel entonces. Tuve muchas dificultades, pero tambi\u00e9n tuve buenos beneficios. Pasado un tiempo, me cas\u00e9 con una persona de Kubura, lo que me dificult\u00f3 regresar a Sonai. As\u00ed era mi vida en ese entonces.<\/p>\n<p>La era del auge dur\u00f3 del 1945 al 1947. En 1949, la econom\u00eda decreci\u00f3. La represi\u00f3n del ej\u00e9rcito estadounidense se volvi\u00f3 m\u00e1s estricta. Estas medidas eran frecuentes, lo que produjo una situaci\u00f3n dura para nosotros. Con la econom\u00eda deterior\u00e1ndose r\u00e1pidamente, la gente regres\u00f3 a sus propias islas, y los que ten\u00edan barcos empezaron a trabajar en la pesca. Antes de darnos cuenta, la era del auge hab\u00eda terminado. La econom\u00eda despeg\u00f3 en 1945, pero para 1949 la prosperidad se hab\u00eda esfumado. Durante el auge, la poblaci\u00f3n de Yonaguni ha aumentado a 12.000, y en Diciembre de 1947, Yonaguni pas\u00f3 de ser una aldea, a una pueblo.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n en el pueblo pesquero de Yonaguni<\/p>\n<p>Mi esposo era pescador y como la pesca era pr\u00f3spera en Kubura, construy\u00f3 tres barcos de pesca a la vez: N\u00ba 1, N\u00ba 2 y N\u00ba 3. Un barco necesitaba siete pescadores. Para ejercer pesca de marl\u00edn con arp\u00f3n, si no ten\u00edas suficientes personas, simplemente no pod\u00edas pescar. J\u00f3venes de Miyako e Itoman vinieron por esta raz\u00f3n: para pescar. Los que estaban casados ten\u00edan quien les preparase la comida; pero los que estaban solteros, yo ten\u00eda que cuidar de ellos, algo que era agotador. Trabajaba tanto que no ten\u00eda tiempo para dormir por la noche. Adem\u00e1s, mi suegro ten\u00eda una f\u00e1brica de bonito seco. Tambi\u00e9n ten\u00eda que cocinar para docenas de trabajadores de la f\u00e1brica.<\/p>\n<p>\u00abContrabando\u00bb con Taiw\u00e1n<\/p>\n<p>Como mi esposo ten\u00eda barcos, tambi\u00e9n se dedicaba al \u00abcontrabando\u00bb*. *Las transacciones y los acuerdos comerciales que surg\u00edan espont\u00e1neamente inmediatamente despu\u00e9s del fin de la guerra. Mi esposo cortaba su tarjeta de presentaci\u00f3n por la mitad; le daba una mitad al receptor del cargamento en Taiw\u00e1n, y le daba la otra mitad a la persona que transportaba el cargamento desde la isla Yonaguni. Si las dos mitades coincid\u00edan cuando se reun\u00edan, se entregaban las mercanc\u00edas. As\u00ed era c\u00f3mo se entend\u00edan. El sello que utilizaba en esas transacciones era hecho en Taiw\u00e1n. Como mi esposo viajaba hacia y desde Taiw\u00e1n pod\u00eda hablar un poco de taiwan\u00e9s. Tambi\u00e9n trabaj\u00f3 como marinero en Taiw\u00e1n durante varios meses despu\u00e9s que perdi\u00f3 sus barcos. Aparentemente aprendi\u00f3 poco a poco, mientras escuchaba el idioma. De vez en cuando, ven\u00eda a casa con su socio comercial taiwan\u00e9s para pasar la noche y comerciar. A menudo los ve\u00eda cargando mercanc\u00edas en el barco.<\/p>\n<p>Un mensaje para los j\u00f3venes<\/p>\n<p>No m\u00e1s guerra. Quisiera que alguien me pudiera explicar las razones y causas de las guerras. Me gustar\u00eda que el mundo se convirtiese en un lugar donde todos podamos vivir en paz. Nunca quisiera que la generaci\u00f3n actual de hijos y nietos experimenten la guerra.<\/p>\n<hr \/>\n<p>La Sra. Chieko Nagahama prosper\u00f3 con el contrabando de posguerra con Taiw\u00e1n. Trabaj\u00f3 en la aldea de Kubura en el negocio de la confecci\u00f3n. Tambi\u00e9n apoy\u00f3 a su esposo, due\u00f1o de barcos, que cruzaba la frontera con Taiw\u00e1n, y ayud\u00f3 a los marineros de distintas maneras. Actualmente, contin\u00faa confeccionando ropa con textiles tradicionales de Yonaguni, haciendo uso de las t\u00e9cnicas de confecci\u00f3n que aprendi\u00f3 cuando era joven<\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ataques a\u00e9reos en Yonaguni Mi padre muri\u00f3 cuando yo era una ni\u00f1a peque\u00f1a. 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