{"id":142,"date":"2022-01-28T14:56:37","date_gmt":"2022-01-28T05:56:37","guid":{"rendered":"http:\/\/peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/?p=142"},"modified":"2022-05-14T11:58:38","modified_gmt":"2022-05-14T02:58:38","slug":"%e3%83%a4%e3%83%b3%e3%83%90%e3%83%ab%e3%81%ae%e6%9a%ae%e3%82%89%e3%81%97%e3%81%a8%e6%88%a6%e4%ba%89","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/archive\/142\/","title":{"rendered":"La vida en Yanbaru en tiempos de guerra"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n<p>La vida en la escuela nacional de Kushi<\/p>\n<p>Durante la Batalla de Okinawa, yo cursaba el segundo a\u00f1o en la Escuela Nacional Superior. Cuando no hab\u00eda ataques a\u00e9reos, \u00edbamos a la escuela. En la escuela, tuvimos simulacros de evacuaci\u00f3n por ataque a\u00e9reos. Desde Mihara de la aldea Kushi, (actual ciudad de Nago) asist\u00ed a la \u00abEscuela Nacional Kushi\u00bb que estaba en Sedake. No me gradu\u00e9 oficialmente porque la Batalla de Okinawa comenz\u00f3 antes de mi ceremonia de graduaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las clases de lunes a viernes eran solo de 1 a 2 horas. Alrededor de la cuarta hora, sonaba la campana de advertencia para los ataques a\u00e9reos, abandon\u00e1bamos inmediatamente la escuela y nos escond\u00edamos en un refugio antia\u00e9reo. Cuando terminaba la alerta de ataque a\u00e9reo, sal\u00edamos del refugio antia\u00e9reo y regres\u00e1bamos al edificio de la escuela. As\u00ed era mi vida escolar. En aquella \u00e9poca, los estudiantes se encargaban de arar los campos, cultivar las patatas dulces y cr\u00edar los cerdos. Criamos unos tres cerdos. \u00abEsta semana es el turno de la aldea de Mihara, la pr\u00f3xima semana le toca a la siguiente comunidad\u00bb y as\u00ed sucesivamente, se turnaba semanalmente para cuidar a los cerdos.<\/p>\n<p>Los maestros hac\u00edan mu\u00f1ecos de paja, y lanzas de bamb\u00fa afiladas. Tambi\u00e9n llevamos a cabo entrenamientos para apu\u00f1alar a los mu\u00f1ecos con lanzas de bamb\u00fa. Una gran cantidad de ni\u00f1os cavaron refugios por todos lados. Los refugios no eran muy profundos pero lo suficientemente altos para pararse y caminar. La fotograf\u00eda imperial en el santuario<\/p>\n<p>Hab\u00eda una foto del Emperador en el santuario de la escuela nacional, que s\u00f3lo pod\u00eda verse abriendo las tres puertas del vest\u00edbulo. Cuando pas\u00e1bamos por delante del santuario, si las puertas estaban abiertas, deb\u00edamos inclinar la cabeza (hacia la foto del Emperador), y si las puertas estaban cerradas, deb\u00edamos enderazar nuestras posturas.<\/p>\n<p>Nuestro profesor era muy estricto, y me golpeaba a menudo. Si algo suced\u00eda en la escuela, todos recib\u00edan un \u00abcastigo grupal\u00bb por parte del profesor. Si incluso una persona en clase no se callaba y se o\u00eda siquiera una o dos palabras, significaba un \u00abcastigo grupal\u00bb y nos dec\u00eda que extendi\u00e9ramos las manos y nos golpeaba con una regla. (El profesor) Era muy estricto. Fuimos castigados incluso por beber agua durante la clase. Tambi\u00e9n nos hicieron cantar canciones militares al salir del edificio de la escuela hasta que pas\u00e1ramos la puerta. \u00ab\u266a \u301cPuedo ver al enemigo acerc\u00e1ndose \u301c \u266a \u00ab, cant\u00e1bamos.<\/p>\n<p>Nos proporcionaron solo un juego de uniformes. Lavaba mi uniforme de la escuela por la noche, y como no secaba, utilizaba toallas para absorever agua y poder secar mi uniforme. As\u00ed es como manten\u00eda mi uniforme para ponerme todos los d\u00edas. No ten\u00edamos zapatos, as\u00ed que \u00edbamos a la escuela descalzos. Para el almuerzo com\u00eda patatas dulces porque no hab\u00eda arroz. Como \u00e9ramos una familia de agricultores, envolv\u00eda cinco o seis patatas dulces, hice una canasta peque\u00f1a, colocaba las patatas dulces en la canasta, y la llevaba a la escuela. No ten\u00eda nada que me protegiera de la lluvia, as\u00ed que usaba una cesta de bamb\u00fa como paraguas.<\/p>\n<p>Ataques a\u00e9reos y evacuaci\u00f3n a la monta\u00f1a<\/p>\n<p>Mi padre evacu\u00f3 del pueblo al otro lado del r\u00edo hacia las monta\u00f1as. Nosotros nos dirigimos a las monta\u00f1as sin cruzar el r\u00edo, construimos un refugio antia\u00e9reo en las monta\u00f1as y vivimos separados de mi padre. Era un atardecer. El sonido de los ataques a\u00e9reos estaba tan lejos, que yo me relaj\u00e9 pensando que los ataques a\u00e9reos del d\u00eda hab\u00edan terminado. Pero de repente, o\u00edmos el sonido de una ametralladora. Cuando sal\u00ed del refugio antia\u00e9reo pregunt\u00e1ndome d\u00f3nde habia sido el ataque, vi que mi padre recibi\u00f3 disparos en la pierna con una ametralladora de un avi\u00f3n militar estadounidense. La pierna de mi padre hab\u00eda sido arrancada y s\u00f3lo estaba conectada por alguna la piel. Intentamos llevarlo a la cl\u00ednica en Sedake esa misma noche para recibir tratamiento, pero mi padre muri\u00f3 en el camino debido a una gran p\u00e9rdida de sangre.<\/p>\n<p>Por las noches volv\u00eda a casa para cocinar algo de comida, y al d\u00eda siguiente regresaba al refugio de la monta\u00f1a con la comida, luego alrededor de las 5:30 de la tarde, volv\u00eda nuevamente a casa para cocinar. No hubo muchos ataques a\u00e9reos por esta zona, por lo que no hubo muchas v\u00edctimas. Si los ataques a\u00e9reos hubieran continuado, habr\u00eda habido un considerable n\u00famero de v\u00edctimas. (Durante los ataques a\u00e9reos) No me sent\u00eda viva.<\/p>\n<p>(A medida que la guerra se intensificaba), los soldados japoneses se trasladaban a la aldea de Kushi uno tras otro. Los soldados estaban todos hambrientos, y en un instante, se comieron todas las patatas dulces hervidas en una olla grande. Estos soldados vinieron del Sur y se dirig\u00edan al Norte hacia la aldea Higashi. Los soldados japoneses dec\u00edan que todo estaba bien, que Jap\u00f3n estaba ganando. Pod\u00edan decirnos cualquier cosa. Como no ten\u00edamos experiencia en la lucha, cre\u00edmos lo que los soldados nos dec\u00edan y pens\u00e1bamos que Jap\u00f3n estaba ganando. As\u00ed que no le ten\u00edamos miedo a nada. Fue durante este tiempo que la guerra termin\u00f3.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del final de la guerra, no hubo ataques a\u00e9reos alrededor de Yanbaru. Entonces, se lanzaron folletos publicitarios desde el cielo que dec\u00eda: \u00abLa guerra ha terminado, salgan r\u00e1pido, no les haremos da\u00f1o\u00bb. El ej\u00e9rcito estadounidense esparc\u00eda los folletos publicitarios desde el cielo. Cuando vimos los folletos, no nos rendimos de inmediato y al principio sospechamos. Eventualmente, aquellos que evacuaron a las monta\u00f1as descendieron gradualmente. Adem\u00e1s, las fuerzas estadounidenses dispararon un mortero de trinchera hacia la monta\u00f1a desde un camino de tres bifurcaciones cerca de nuestra casa. Por lo tanto, no pod\u00edamos escondernos m\u00e1s en las monta\u00f1as.<\/p>\n<p>Alrededor de esta \u00e9poca, los soldados \u00abGokyoutai\u00bb (ni\u00f1os soldados menores de 18 a\u00f1os) tambi\u00e9n se encontraban en Tanodake, un monte cercano, pero gradualmente descendieron de la monta\u00f1a. Mi hermano mayor tambi\u00e9n era un Gokyoutai, y tuvo una herida en el cuello por disparos de armas. (Afortunadamente) Pudo salvarse la vida, pero no esper\u00e1bamos que la guerra llegara hasta esta zona rural. El ej\u00e9rcito estadounidense no llev\u00f3 a mi hermano al campo de prisioneros de guerra, al parecer, el ej\u00e9rcito estadounidense pens\u00f3 que mi hermano todav\u00eda era un ni\u00f1o.<\/p>\n<p>En la comunidad de Mihara, hab\u00edan refugiados de la regi\u00f3n central y sur de Okinawa. Dado que nosotros, los residentes de Mihara tuvimos que evacuar a las monta\u00f1as, mientras tanto, nuestras casas fueron habitadas por refugiados del centro-sur de la isla, y se comieron sin permiso las patatas dulces que cultivamos. Los refugiados del centro-sur de la isla no fueron a las monta\u00f1as. Nosotros evacuamos a las monta\u00f1as y dejamos toda nuestra comida en casa. Nos quedamos sin comida porque los refugiados se lo hab\u00edan comido todo. Nos quedamos sin comida y nos cost\u00f3 encontrar algo para comer. Tambi\u00e9n cargamos arroz en la espalda cuando sbimos a las monta\u00f1as para esconderla, pero todo fue robado, as\u00ed que fueron tiempos dif\u00edciles.<\/p>\n<p>La vida en la inmediata posguerra<\/p>\n<p>Luego, bajamos de la monta\u00f1a y nos reunimos en Sedake. Para entonces, el ej\u00e9rcito estadounidense estaba distribuyendo raciones de arroz, y tambi\u00e9n montaron carpas para ofrecernos cobijo y protegernos. M\u00e1s tarde, mucha gente muri\u00f3 de malaria. La mayor\u00eda de ellos eran refugiados de la parte centro-sur de Okinawa. He estado ayudando a los profesionales m\u00e9dicos de Itoman, y muchos de los refugiados murieron. (de malaria)<\/p>\n<p>Hab\u00eda muchas raciones del ej\u00e9rcito de los EE. UU. Hab\u00eda carne enlatada y tambi\u00e9n buen arroz. El arroz era blanco puro y alargado, y era delicioso cuando se hac\u00eda papilla o gachas. Tambi\u00e9n hab\u00eda raciones de harina, trigo y frijoles. No hab\u00eda escasez de comida. Sobre el racionamiento del arroz, como \u00e9ramos agricultores, nuestra raci\u00f3n de arroz era de una caja de 1.8 litros, pero a los que no eran agricultores, se les racionaban cuatro cajas. Aquellos que no pose\u00edan campos recib\u00edan mucha comida. Como algunas raciones inclu\u00edan frijoles, algunas personas hac\u00edan tofu y los vend\u00edan. Antes de la guerra, todos ten\u00edan miedo de los soldados estadounidenses, pero ellos trajeron comida deliciosa y la proporcionaron como raciones. Esto me hizo sentir que no eran tan malos despu\u00e9s de todo.<\/p>\n<p>(En lugar de aceite de cocina) A veces us\u00e1bamos aceite de m\u00e1quina. Cuando se encend\u00eda, el aceite emit\u00eda una espuma azul. Cocinamos tempura con ese aceite, y no hubo ning\u00fan problema. Nadie muri\u00f3 por el aceite. El aceite de m\u00e1quina era azul y todos ten\u00edan miedo de comer tempura hecha con aceite de m\u00e1quina, pero una vez que un par de personas la probaron y dijeron que no hab\u00eda ning\u00fan problema, todos comenzaron a comerlo.<\/p>\n<p>La vida de casados<\/p>\n<p>En ese entonces, mucha gente se casaba cuando ten\u00edan alrededor de veinte a\u00f1os. Yo me cas\u00e9 cuando ten\u00eda 22 o 23 a\u00f1os. Antes de casarme, hab\u00eda cinco o seis hermanos varones en mi familia, y yo era la \u00fanica mujer, as\u00ed que ten\u00eda el mismo trabajo que los hombres durante todo el a\u00f1o. Arar los campos, formar las hileras para plantar patatas dulces. Todo era un trabajo as\u00ed y no ten\u00eda ning\u00fan prop\u00f3sito en la vida. Quer\u00eda ir a trabajar en la ciudad tan pronto como pudiera. Despu\u00e9s de casarme, mi vida finalmente se hizo m\u00e1s f\u00e1cil. Me cas\u00e9 con un agricultor del mismo pueblo. Despu\u00e9s de casarnos, nos dedicamos a la agricultura y tambi\u00e9n a la cr\u00eda de cerdos. Ganamos dinero con los cerdos, y se vend\u00edan por alrededor de $ 10 cada uno.<\/p>\n<p>Un mensaje para los j\u00f3venes<\/p>\n<p>Tuve una experiencia muy dificil porque yo era la \u00fanica hija mujer. Me criaron estrictamente, as\u00ed que mirando a los j\u00f3venes de hoy en d\u00eda, me parecen que son demasiado descuidados y consentidos. Algunas personas no valoran sus conexiones con los dem\u00e1s. Cuando veo a alguien as\u00ed, es muy frustrante y me siento mal.<\/p>\n<hr \/>\n<p>La Sra. Hatsuko Higa Mientras cuidaba de los hermanos menores de su esposo que perdieron a sus padres en la guerra, manten\u00eda a su familia con la agricultura y la cr\u00eda de cerdos. Antes, durante y despu\u00e9s de la guerra, ha vivido en el pueblo local de Mihara y es una de las narradoras importantes que transmiten<br \/>\nla transformaci\u00f3n de la vida en Yanbaru.<\/p>\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vida en la escuela nacional de Kushi Durante la Batalla de Okinawa, yo cursaba el segundo a\u00f1o en la Escuela [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-142","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-archive"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/142","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=142"}],"version-history":[{"count":19,"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/142\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":926,"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/142\/revisions\/926"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=142"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=142"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.peace-museum.okinawa.jp\/testimony\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=142"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}